El otro día Nacho Escolar escribía un artículo interesante y esclarecedor sobre la intrahistoria del asalto a Repsol. El artículo explicaba en que consistía el juego de manos de Lukoil para hacerse con Repsol sin poner un duro y hacerse con el control energético mayoritario en Europa.
El asalto a Repsol provoca tensiones y miedos en el gobierno socialista ya que surge la diatriba de qué hacer:
- Omitirse y dejar desarrollarse la operación con lo que recibirán palos del PP por dejación de sus funciones.
- Convertirse en guardián del proceso e intentar hacer cumplir la legalidad para no saltarse la legalidad europea, que también provocaría la acusación desde la bancada genovesa.
- Convertirse en actor secundario, entrando en la partida buscando un buen aliado con el que solventar esta patata caliente intentando que Repsol quede en manos nacionales pero con el riesgo de enfangarse de nuevo como Endesa.
- Salir al rescate y salvarle el culo a Sacyr con la SEPI, con lo que la ciudadanía se preguntaría, ¿por qué le salvan el culo a Del Rivero y a otros no?.
Haga lo que haga Zapatero, le caerá del pulpo; pero a priori la opción más decorosa sería la búsqueda de un mirlo blanco para contraatacar, comprándole a Sacyr su participación y convidar a La Caixa a que olvide de las plusvalías y piense más en clave nacional.
El problema radica en buscar al príncipe azul, que no solo debe tener poder de convicción y persuasión de los buitres que le acecharan por el camino; sino que además deberá hacer ostentación de billetera y convencer a Sacyr que la orgía que se corrió hace tiempo hay que pagarla, y que los 30€ por acción que solicita son irreales y quedará conformarse con poco menos de la mitad; pero el problema es la liquidez, encontrar financiación.
Lo más lógico es acudir a la banca, Botín parece reacio a entrar en ese juego y si entra, pasará la factura con altos interés como de costumbre; el BBVA descartado de comienzo después del intento de asalto al cuello del propio banco por Sacyr. Otra posibilidad es reunir varios bancos algo más pequeños pero parece improbable que puedan asumir tanto dislate aunque el propio gobierno pudiera empujarles prestándoles dinero; otra opción es recurrir a las cajas de ahorro, incentivado a La Caixa a que aumente su participación y conminando a que entren otras cajas, pero la única capaz de ayudar es Caja Madrid que no parece muy dada a entrar en la operación y sería raro que se sumasen otras cajas.
Descartadas las constructoras por motivos obvios, solo quedaría buscar empresas del sector energético que originaría un mayor problema ya que se reunirían al banquete y cada uno cogería su parte, desfragmentándola con la perdida real de su poder convirtiendo el castillo en una calabaza.
El gobierno está en la tesitura de ayudar a un amigo, seguir cayendo en el apoyo del electorado o tener que aguantar las continuas collejas genovesas; pero desde luego lo más lógico es la entrada en acción de la SEPI (algo que parece descartar ZP), comprando a precio razonable a Sacyr su parte y que las no plusvalías se las envaine Del Rivero, convidar a Criteria a que aumente su coparticipación y buscar un aliado fiable para la participación que compraría el Estado.